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Mapa sobre el movimiento accionarial en el Deportivo

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El pasado verano el sevillismo vivió una convulsión cuando se deslizó que el pequeño grupo de inversores liderado por el presidente Pepe Castro valoraba una oferta de una compañía norteamericana para vender su paquete accionarial, el 36% del total de la entidad. Sobre un valor nominal de 60 euros, a Castro le pagaban en torno a 1.700 euros por acción, así que el pellizco no era cualquier cosa, en torno a los 250 millones de euros. Más de la mitad de la propiedad del Sevilla es propiedad de cuatro “familias” que han ido agrupando títulos para controlar un club sin deuda y que en las tres últimas campañas obtuvo beneficios por valor de unos cien millones de euros. La compra y venta de acciones está a la orden del día en un entorno en el que los pequeños accionistas apenas agruparían el diez por ciento de la propiedad si llegasen a ponerse de acuerdo.

En A Coruña algún impresionable acaba de recibir con indignación que el ya casi expresidente Tino Fernández, a través de la empresa Boxleo SL, haya comprado un paquete accionarial que era propiedad de Bricoking, compañía de Juan José Jaén, integrante del Consejo de Administración del Deportivo. Las acciones estaban en venta por parte de la administración concursal de Bricoking a la mitad de su valor nominal y Fernández pagará el precio que en su día pagó Jaén por ellas. Boxleo abonará 60.100 euros por un millar de acciones.

El movimiento de Tino Fernández se intuye por parte de sus críticos como una estrategia para hacerse con el control del club. En Sevilla le piden a sus directivos que no vendan, mientras en A Coruña se pone bajo sospecha que se compre.

En todo caso sí alguien, en este caso el dueño de Boxleo, quisiese hacerse con el control accionarial del Deportivo tiene vía libre para hacerlo desde que el 5 de junio de 2007 la junta de accionistas decidiese retirar el dique del uno por ciento como tope de capital social del que podía disfrutar cada accionista del club. Aquella noche en Santa María del Mar se enterró lo que se conocía como “el Deportivo de todos”, nacido en la noche del último día de junio de 1992. En marcha estaba una ampliación de capital de 60 millones de euros lanzada a bombo y platillo en diciembre de 2003 y publicitada mientras el equipo vivía su mayor epopeya deportiva a nivel continental. Aún así apenas se cubrió poco más del cinco por ciento del dinero que se esperaba recaudar para inyectar a un club que reconocía entonces una deuda de 178 millones de euros.

No fue la última ampliación de capital aprobada por el Deportivo con Augusto César Lendoiro al mando. En diciembre de 2009 los accionistas (apenas hubo 47 presentes en Santa María del Mar) aprobaron otra de 60 millones de euros. Si se acude al Borme, el Boletín Oficial del Registro Mercantil, se observará que el club inscribió en enero de 2005 una suscripción de capital de 954.287,02 euros. La siguiente inscripción se efectuó el 11 de diciembre de 2012, cuando el club ya estaba en preconcurso de acreedores. Se inscribieron entonces 3,21 millones que se suponen venían de la ampliación de 2004 más quizás alguna cantidad, sin duda mínima, de la de 2009. Porque no hubo más.

La moraleja es evidente. Cuando el Deportivo suprimió el tope del uno por ciento en junio de 2007, el capital de la sociedad era, según el Registro, de 4.570.997,56 euros. Quien hubiese puesto un céntimo más de esa cantidad se hubiese quedado, sin remisión, con el club.

Y el caso es que hubo negociaciones para que llegase “un inversor”. Un empresario venezolano, hijo de gallegos, llegó a negociar en el Playa Club la posibilidad de inyectar dinero al club. Lendoiro llegó a desplazarse también a Venezuela con la idea de “captar ayuda de personas que puedan colaborar con el club”, según publicó La Opinión en una información del 5 de agosto de 2008. No hubo acuerdo. En la ampliación abierta a finales de 2009 ya no hubo noticias sobre ninguna negociación y la publicidad sobre la opción de comprar acciones ya fue mínima, aunque la opción continuaba vigente: quien pusiese algo más de 4,5 millones de euros era dueño del Deportivo. Y de su deuda.

En noviembre de 2014 el club aprobó otra nueva ampliación como consecuencia de su acuerdo singular con la Agencia Tributaria. Pero puso unos límites. En primer lugar fijó un tope de 7.819.971 euros (su capital social entonces). Y dividió el proceso en cinco fases, las dos primeras dirigidas a accionistas, la tercera a socios, la cuarta a empresas colaboradoras y una quinta de libre acceso que captó en apenas cinco meses a 1.160 accionistas de nuevo cuño. En la primera fase cada inversor tan solo podía duplicar el número de sus acciones y en las siguientes no se permitía adquirir más de 1.500. En total, tras todo el proceso, el Deportivo sumó a 2.479 nuevos propietarios. ¿Pudo el club determinar que la compra tuviese menos restricciones o ninguna como ocurrió antaño, recaudar más capital y contribuir a agrupar la mayoría accionarial en unas pocas manos? Sí. Pero no lo hizo.

En cualquier caso, aunque en la última ampliación de capital se pusieron limitaciones, seguía y sigue vigente la posibilidad de comprar acciones en el mercado libre sin ninguna restricción. Que se produzcan movimientos en ese sentido es cotidiano en la amplía mayoría de las sociedades anónimas deportivas en España y hasta lógico en un entorno como el deportivista en el que bastantes empresas suscriptoras hace más de un cuarto de siglo han cesado su actividad o no hacen uso de sus acciones por los más diversos motivos. Sin embargo, en A Coruña, al contrario que en otras latitudes no se han realizado ofertas masivas a particulares.

El número de accionistas totales es ahora de 25.333, si bien se calcula que más de dos mil de esos propietarios han fallecido y no se ha realizado la transmisión de títulos a sus herederos. El club ofrece, desde octubre de 2014, a través de su página web, directrices para hacer ese traspaso y que cada vez sean menos las acciones inutilizadas.

El capital social actual es de 10.292.425,50 euros y está repartido en 171.255 acciones. En la última Junta de Accionista, celebrada el pasado mes de noviembre, estuvieron presentes o representadas 54.476 correspondientes al 31,8% del capital social del club. El 99,8% aprobó la gestión del Consejo de Administración que presentó su renuncia hace poco más de un mes.

 

Fechas clave en el Real Club Deportivo SAD

-30 de junio de 1992. Se constituye la sociedad anónima deportiva. El capital social cubierto fue de 401.180.000 pesetas (2,41 millones de euros). El ochenta por ciento de los nuevos propietarios tenían entre una y tres acciones. Dos eran las mínimas para garantizar el asiento que cada socio tenía en el estadio y descontaban su precio de los abonos.

-Octubre de 1993. El club saca a la venta la suscripción de acciones de la Serie “B” a 10.000 pesetas la unidad. Estaban a disposición de los poseedores de la serie anterior, más de 13.000 deportivistas, y de cualquier abonado que no fuese accionista. La compra de una acción otorgaba el derecho a no pagar entrada en los partidos de Copa del Uefa y Copa del Rey que jugase el equipo en Riazor. Al final fueron cuatro contra Aalborg, Aston Villa, Eintracht y Oviedo.

-Julio de 1996. Los suscriptores de las acciones en 1992 gozaban de descuentos en los abonos hasta el final de la temporada 95-96, pero inmediatamente después salieron a la venta acciones de la serie “C” que ofrecían rebaja en los carnets durante las cuatro siguientes temporadas. No se podían adquirir más acciones que las que ya se tenían.

-En 1999 Augusto César Lendoiro se convertía en presidente a sueldo de la sociedad. Según explicaron los promotores de esa idea era el único modo de vincular las retribuciones del presidente a los resultados de su gestión. Lendoiro explicó entonces que nadie tenía más del 0,003% de las acciones del club y que solo seis personas superaban las 140 acciones y dos llegaban a las 200. El total de accionistas era de 20.536.

-29 de diciembre de 2003. La Junta de Accionistas del Deportivo aprueba una ampliación de capital de 60 millones de euros en un club que tenía un capital social de 3,6. Aquella reunión empezó con dos horas de retraso al aducir el club un “problema informático” en la contabilidad de las acciones representadas. Se precisaba el 25% para aprobar la ampliación y se superó por un 0,1574%. Se aprobaron unas cuentas que reflejaban una deuda de 178 millones de euros y un presupuesto de 86,4 millones.

-19 de diciembre de 2009. Los accionistas determinan una nueva ampliación de 60 millones de euros, de la que apenas hubo noticias a posteriori. Entre 2004 y 2015 las únicas inscripciones del Deportivo en el Registro Mercantil de ingresos procedentes de ampliación de capital fueron de 952.287,02 euros el 13 de enero de 2005 y de 3.215.017,54 euros el 11 de diciembre de 2012, pocas semanas antes de entrar en concurso de acreedores

-25 noviembre de 2014. El Deportivo aprueba una ampliación de capital que se mantuvo abierta desde el 1 de enero de 2015 hasta el 31 de enero de 2017, que refundió las acciones de las cinco series anteriores en una sola y con los mismos derechos. El capital social del club es ahora de 10.292.425,50 euros.

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