Aquellos Maravillosos Años

Historia e historias del derbi gallego

Deportivo y Celta mantienen la rivalidad más enconada del futbol español, lo muestra la paridad en la estadística de duelos en la máxima categoría (25 victorias para cada equipo y 19 empates)

La temporada transcurre sin derbi gallego y late una cierta melancolía porque se añora un duelo pleno de historia y sobre el que (se trata de Galicia) ha llovido mucho. Es el derbi más igualado del futbol español, lo muestra la paridad en la estadística de duelos en la máxima categoría (25 victorias para cada equipo y 19 empates). Son 111 años de fútbol que escriben una historia singular con hitos inolvidables. Este es un repaso de sus hitos:

1907. Menos de un año después de su fundación, el Deportivo se enfrenta por primera vez a un equipo de Vigo, el Fortuna, que le derrota por 1-7. Los equipos del sur de Galicia dominaron en aquellos albores. Un año después el Fortuna lamina al Deportivo por 12-0 y en 1909 acude a A Coruña para inaugurar el nuevo campo denominado Parque Riazor. También vence 1-3. Hasta 1910 no supera el Deportivo a un rival del sur, 5-0 al Vigo.

1924. El Celta, que meses antes había nacido de la fusión entre Fortuna y Vigo, acude a A Coruña a jugar su primer derbi contra el Deportivo y pierde 3-0. Ya había salsa porque los coruñeses habían aprovechado el limbo de la creación del nuevo club para fichar a cuatro futbolistas vigueses. Se jugó bajo una intensa lluvia que hizo temer por la suspensión. La prensa reseñó al día siguiente el factor que decidió la liza: “Los equipos tienen que tener porteros por lo menos para cualquier contingencia. El Celta hace tiempo que carece de él”, zanjó la crónica de Pueblo Gallego, diario que se editaba en Vigo.

1928. El Celta logra la mayor goleada de su historia ante el Deportivo, un 13-0 en partido valedero para el Campeonato de Galicia. Los coruñeses perdían por tres goles al descanso y tras él comparecieron con apenas ocho futbolistas y un delantero en la portería tras una feroz discusión con algunos espectadores. Acabaron con cinco jugadores sobre el campo. Fue el último partido oficial del Celta en el viejo campo de Coia antes de mudarse a Balaídos. El periodista Manuel de Castro, Hándicap, escribió en Faro de Vigo sobre “el bien que habían hecho al equipo local ciertos cronistas del otro coté, hablando de la decadencia del football vigués, al que ponían en completa liquidación”. Y concluyó: “Ahora el Celta ha pasado a la historia”. Pocos meses después el Deportivo derrotó en Riazor al Celta en el primer derbi que jugaron en la liga española, ambos en segunda categoría.

1933. Partido bronco en Balaídos en el que la afición local invadió el campo tras el una victoria del Celta por la mínima. Hubo palos para bastantes jugadores del Deportivo excepto para el meta Rodrigo García Vizoso, que se lo explicó al periodista Rubén Ventureira y así lo recoge en su calendario histórico del club: “Yo me libré. Pasaban a mi lado, pero todos decían: ¿A Rodrigo? Ni tocarlo”.

1936. En abril el Celta se convierte en el primer equipo gallego que asciende a Primera División y el Deportivo envía un telegrama a su sede para darle una “cordial enhorabuena”. Y acaba: “¡Hurra por el Celta de Vigo! El 19 de julio, un día después de la sublevación franquista con la que comenzó la Guerra Civil, les recibió en Riazor para disputar un amistoso. La prensa reflejó la esperanza de que un partido así sirviese de aliento en un tiempo convulso, pero al día siguiente no hubo crónica. Los diarios tardaron cuatro días en publicarse.

1940. Celta y Deportivo se enfrentan en una fratricida promoción a partido único en Madrid. Los coruñeses trataban de ascender por primera vez a la máxima categoría a costa de su rival, que habia acabado antepenúltimo entre los grandes. El partido fue retransmitido por Radio Nacional y supuso el debut como locutor deportivo de Enrique Mariñas, que cantó el gol de Nolete que dio la victoria al Celta a cuatro minutos del final. “Lo narré perfectamente, pero con el corazón lacerado”, recordó tiempo después el deportivista Mariñas. Los coruñeses lograron ascender al año siguiente y en la primera Liga con dos equipos gallegos, el Deportivo acaba cuarto y el Celta quinto.

1949. En un ambiente de camaradería se celebra un inolvidable derbi en Riazor con 7.000 aficionados del Celta en las gradas. Horas antes aficionados de ambos equipos disfrutaron juntos de una previa en la calle de los vinos coruñesa. Un gol de Cheché Martín evitó la derrota coruñesa, un tanto icónico porque la foto del remate en plancha todavía estuvo en la memoria de muchos aficionados deportivistas durante años y pasó de generación en generación. 

1953. El Deportivo, con Helenio Herrera en el banquillo, gana en Balaídos 1-3, se salva del descenso en una liguilla y castiga al Celta, que se libra de jugar en Segunda en los despachos porque la Federación no admitió el ascenso del España Industrial, embrión del futuro filial del Barcelona. HH manejó todo tipo de artimañas: llevó té y café a Vigo porque explicó que temía un envenenamiento y retrasó el inicio del partido un cuarto de hora mientras el Celta se enfriaba en el campo bajo la lluvia. El Deportivo no volvió a ganar en Vigo en partido de liga hasta 1995.

1970. Hacía trece años que ambos equipos no coincidían en Primera y a tres jornadas del final se cruzan en Riazor con un puesto de descenso en juego. “Era a vida o muerte. Había tensión, pero no como después que se pasó todo de rosca”, explicó años después Cesáreo Rivera a Faro de Vigo. Su gol condenó a los coruñeses en un partido al que el NO-DO envió un equipo para grabar unas imágenes que luego comentó Matías Prats. “El partido fue poco brillante”, zanjó el mítico periodista. El Celta y sus aficionados salieron de A Coruña, transitaron 35 kilómetros por carretera y pararon en Órdenes a celebrar el triunfo lejos de miradas inquisidoras.

1981. Deportivo y Celta empatan en Riazor en un estadio en obras meses antes del Mundial y en el que por ese motivo no funcionaba la iluminación artificial. Todo a pesar de los desesperados intentos que se hacían desde la megafonía reclamando la presencia del técnico de la empresa constructora del estadio. El deportivista Traba marca el tanto de la igualada a un cuarto de hora del final cuando ya apenas se veían sombras sobre el césped y en la grada brotaban hasta hogueras. Fue un derbi de Segunda, pero meses antes ambos equipos habían tocado fondo y coincidido una campaña en Segunda B.

1987. En la liga del play-off, Celta y Deportivo se enfrentan en la liguilla de seis equipos para determinar tres plazas de ascenso. Subieron los celestes tras una polémica victoria en Riazor porque Díaz Vega decretó como penalti un piscinazo del centrocampista vigués Alvelo fuera del área. Hubo gruesos incidentes en las gradas con cargas policiales. Se inicia entonces una etapa de agria rivalidad azuzada por políticos localistas en ambas ciudades. Deja de haber desplazamientos masivos de seguidores y dejan de mezclarse ambas aficiones.

1992. El Celta, recién ascendido a Primera, visita Riazor y cae 2-0 con el primer gol de Bebeto en la liga española. Los tres siguientes derbis acaban sin goles y en 1994 el Celta se presenta de nuevo en A Coruña para darle la batalla a un rival poderoso que apenas había caído en un partido de 14 y peleaba la cabeza de la tabla al Real Madrid. Comandados por Carlos Aimar desde el banquillo vencieron los celestes 1-2 con goles de Gudelj y Losada.

1995. El Deportivo gana en Vigo en partido de Liga tras 42 años de abstinencia y 25 intentos. Los goles los marcan Manjarín y Alfredo, los mismos que un mes después le dan al club su primer título, la Copa del Rey ante el Valencia.

1999 (enero-febrero). En apenas 15 días, Celta y Deportivo se enfrentan tres veces. Primero fue en la ida de una eliminatoria copera en Balaídos. Irureta, que ya se había trasladado de Vigo a A Coruña, quiso aplazar el partido por las numerosas bajas que tenía, pero el equipo respondió y ganó 0-1. Una semana después venció 2-1 a su rival en partido de Liga en Riazor y a los cuatro días le superó en la Copa al empatar en las postrimerías de una electrizante prórroga. En los tres casos Turu Flores marcó los tantos de la victoria.

1999 (diciembre). Turu Flores edificó una leyenda que prosiguió ese mismo año, pero en la temporada que llevó después al Deportivo al título de liga. Otro gol suyo derrotó de nuevo al Celta en Riazor. A ese partido llegaron ambos equipos en cabeza de la tabla con una clasificación impensable ahora en la jornada 15: Deportivo, líder con 33 puntos, Celta segundo con 28 y tras ellos Zaragoza, Rayo y Alavés. El Barcelona era sexto, el Real Madrid decimoquinto y el Atlético, que descendió, decimosexto. Cerraba como colista el Sevilla. Pero aquel partido en Riazor, que también se disputó en víspera navideñas, lo dinamitó Djalminha, imperial con el balón y canchero para provocar a Mostovoi y Karpin. El genio brasileño se pasó todo el partido gritándole a la pareja rusa “¡Viva Chechenia!” y culminó con una colleja a Mostovoi, que le hizo un gesto simiesco. Al acabar el partido volvieron a cruzar impresiones: “Ya veréis en Vigo…”, le dijo el Zar. “A Vigo no vamos a ir, irá el Fabril porque ya seremos campeones”, respondió Djalminha. Al final el Deportivo acudió a Balaídos a pocas jornadas del final, perdió, pero ganó la Liga.

2001. Empate a dos en Riazor en un derbi marcado por la fortuita y grave lesión de Manuel Pablo en un choque con Giovanella.

2004. Histórico 0-5 del Deportivo en Balaídos con hat-trick de Víctor Sánchez del Amo. En la segunda vuelta, en la penúltima jornada, el Celta acude a jugarse sus opciones de permanecer en la categoría a Riazor, pero pierde 3-0 y sale virtualmente descendido de A Coruña en gran partido del cántabro Munitis, motivado porque el Racing de Santander estaba en la pelea con los vigueses.

2006. Celta y Deportivo pelean a cuatro jornadas del final por un puesto en competición europea y se nuevo se encuentran en un partido clave en Riazor. Vencen los visitantes 0-2, entrenados por Fernando Vázquez y con un gol de David Silva, que con 19 años alertó sobre su potencial durante el año que estuvo cedido por el Valencia.

2011. Después de casi cinco años sin jugar un derbi, ambos rivales se vuelven a encontrar en Segunda División. Jonathan Vila marca de inicio en propia puerta y en la recta final del partido Lassad decide para los blanquiazules nada más sacar de centro tras el empate de Orellana. En la segunda vuelta la decisión aún fue más agónica: ganó el Deportivo 2-3 con gol de Borja en el minuto 94. Desde entonces hasta hoy los coruñeses han ganado dos derbis, el Celta cuatro (incluidos los de la campaña pasada) y se firmaron dos tablas.

Historia e historias del derbi gallego
Comments
To Top